¿Miedo yo? Sí, por más valientes que seamos en la vida, todos le tenemos miedo a algo, y es “algo” en materia de sexualidad puede ser un sinfín de cosas: miedo a decepcionar a mi pareja, miedo a que me pidan algo que no quiero hacer, miedo a que se depriman por mi celulitis, miedo a que me duela, miedo a que se arruine mi fantasía, miedo al mal desempeño, a no poder satisfacer al otro/a, a que me quieran amarrar (en sentido literal y no literal), a que dure poco o que no dure nada, etcétera, etcétera, etcétera.
Desde luego, siempre hay de miedos a miedos; el problema es cuando nos topamos con algo que nos paraliza, y como creemos que no lo podremos solucionar nunca, ni lo intentamos.
Un miedo relacionado con nuestra propia sexualidad o la del otro/a, puede volverse eterno si no lo confrontamos. En este programa analizamos algunos de los miedos sexuales más comunes y más extraños y damos algunos consejitos para dejarlos atrás.