Doina García
El atractivo sexual de las personas, no sólo se basa en los atributos físicos como la belleza de las mujeres y la fuerza física de los hombres, sino que también es un proceso químico derivado de sustancias naturales que emite el cuerpo, como las llamadas “fermonas”.
Estas substancias se emiten cuando el cuerpo está en plenitud, alrededor de los 20 años y disminuyen conforme va pasando la edad. Sin embargo, hoy en día, estas substancias se pueden adquirir tanto en lociones como en aceites.
“Las feromonas son señales químicas sexuales, que despiertan las glándulas sexuales femeninas y masculinas”, explicó Fabiola Alanis, integrante de una de las compañías que producen e importan feromonas en México.
Añadió que éstas son sustancias que segregamos tanto los seres humanos como los animales y son las causantes de que tan atractivos somos sexualmente para el sexo opuesto.
Explicó que aunque no tienen ningún olor por sí mismas, las feromonas disparan reacciones químicas en el cerebro que son las mismas que segregamos de manera natural en la juventud y que el sexo opuesto interpreta como provenientes de una persona, fértil, joven y en plenitud.
“Los hombres prefieran a las mujeres jóvenes con cintura estrecha y caderas y pechos prominentes, pero en parte ellos actúan por la programación genética donde las féminas caderas anchas y pechos grandes son mujeres mejor dotadas para ser madres y pueden amamantar mejor a los hijos”, señaló Alanis.
Asimismo, a nivel subconsciente sucede lo mismo con las mujeres que en general prefieren a hombres con hombres anchos lo cual indica que tienen más cantidad de testosterona y por ende procrearían una descendencia más sana y genéticamente mejor dotada.
“Cuando una mujer utiliza la feromona pura es como mandar el mensaje que dice soy una mujer sana, estoy en una edad reproductiva, son una mujer fértil y te puedo dar a mejor descendencia. Lo cual químicamente atrae al hombre”, explicó.
Puntualizó que lo mismo sucede cuando un hombre usa estas sustancias, que mandarían mensajes químicos que las mujeres que interpretan como las de un hombre que está en su plenitud y en su mejor edad reproductiva.
Estas feromonas químicas, son 3 veces más fuertes que la natural y su presentación es la de un aceite.
Sostuvo que estas sustancias están comprobadas científicamente y que los estudios sobre la biología reproductiva, señalan que las feromonas son un mecanismo químico que humanos y animales usan para preservar la especie y asegurar que los genes sean lo más sano posible.
Detalla que al estar procesadas químicamente, las feromonas pueden mezclase con cualquier perfume o fragancia que se desee, ya que como se mencionó, por sí mismas no tienen ningún olor.
De acuerdo a los productores de estas sustancias, unas cuantas gotas de estas hormonas son suficientes para causar este efecto y se recomienda que se use en lugares que tienen una frecuente palpitación como muñecas y cuello.
En caso de las feromonas para hombres se le añade un poco de testosterona para aumentar la sensación de virilidad y en el caso de las mujeres, un poco de progesterona que es la hormona femenina por excelencia.
Alanis explicó que dado que esta sustancia es producida de manera natural por el cuerpo cuando somos jóvenes, el uso de feromonas químicas no causa ningún efecto secundario sin importar la edad en la que se use.
En cuanto al precio, explicó que varía entre los 300 y 600 pesos, y cada aplicación dura aproximadamente 24 horas.