Una trepidante novela de aventuras que narra la desenfrenada vida de dos jóvenes citadinos, en un viaje con excesos, del que solamente algunos se salvan.
“Más noche que ayer en la noche es una novela de constante intensidad, pero también una crónica de emociones perversas. La ciudad no es dibujada, si no descrita desde la vivencia, la mirada cínica, el diálogo mordaz y la conciencia de que el tiempo es una línea continua que carece de principio o meta precisa,
Jorge es un escritor cuyo estilo nervioso,ágil, empuja al lector a involucrarse de imediato, sin pausas ni vacios.
Todo se da de un solo golpe y la noche es la única apuesta posible. Aquí se revela la ciudad que él ha vivido e inventado a lo largo de mucho años de provocarla, transgredirla y, sobre todo, habitarla: una ciudad que no nos pertenece, pero que todos presentimos.
La incomoda complicidad entre la realidad que se nos imporne y el escritor que la enfrenta y describe con placer y miedo al mismo tiempo.
Una primera obra plena de fuerza, carisma, humor ácido y sentido visual.”
Guillermo Fadanelli
Rodrigo es un estudiante de comunicación, una noche se va con su mejor amigo a un bar y tras una larga jornada de alcohol asisten a un table dance y conoce a Nancy, una hermosa mujer en la que no puede dejar de pensar. Tras varios intentos, sale con ella, quien le confiesa su verdadero nombre: Pamela y, después de algunas citas, Rodrigo y la chica se vuelven amantes. Por su parte, Carlos el amigo de Rodrigo, cada vez consume más cocaína, y vive en el departamento de su abuela donde realiza fiestas maratónicas de sexo y droga.
Carlos comienza a tener fama de dealer y distribuye la droga en su escuela. Rodrigo, como muchas veces, saca el dinero que sus padres depositan para la colegiatura y se lo extiende a su amigo. Tras una serie de peripecias, en las que su hastío de la vida y la espiral de decadencia en la que se hallan sumidos, caracteriza su día a día, Carlos y Rodrigo deciden asesinar a un par de prostitutas para experimentar otro tipo de emociones. Así, a la persecución de los traficantes, ahora se une la de la policía.